Veo a la gastronomía como una forma de dar una parte de uno, lograr transmitir todo el amor y dedicación por esta profesión en cada plato que elaboro.
Cocinarle a mi familia o a mis amigos me llenó siempre de una satisfacción y motivación para seguir aprendiendo e investigando. Estas ganas fueron las que me trajeron de viaje por Europa con la meta de seguir desarrollándome como profesional, compañero y a la vez, creciendo como persona.
Trabajar en un restaurante como Boraz, me genera una confianza para superarme cada día mas, rodeado de compañeros dispuestos a compartir sus conocimientos y técnicas, que sumadas a una variedad increíble de productos de muchas culturas culinarias, llevan al comensal a una vivencia excepcional.